Obligados a sobrevivir
Alejandra Corona
Me criaron con la idea de respetar a los animales, en especial a perros y gatos, pero con la idea de que no son tan importantes como una persona. Hacía lo que estaba en mi mano para ayudarlos e incluso convivir con los animales que vivían en la calle, pero siempre se me invitaba a que me preocupara más por las personas. Que a ellos les gusta vivir así de sucios, comiendo de la basura y durmiendo en el asfalto. Nunca estuve de acuerdo con esos comentarios, si hay perros y gatos que tienen una vida decente en un hogar, porque la gente es cruel y se deshace de ellos, dejándolos en la misma calle donde está la casa de donde los echaron.
Pueden decir que no pasa, pero afecta tanto a la vida del animal, como la de los personas. Debido a la inconsciencia del ser humano y a la reproducción descontrolada de los animales, cada vez hay más perros y gatos por las calles, en una evidente sobrepoblación.
Las personas toman medidas extremas para deshacerse de lo que consideran una plaga, debido a los desastres como ensuciar, destruir bolsas de basura, agredir al ser humano y propagar plagas y enfermedades entre otras pestes como garrapatas. Otras veces son atropellados de manera accidental o con alevosía.
En mi perspectiva, lo que veo son seres vivos que solo buscan la manera de sobrevivir y buscarán cualquier medio para seguir viviendo, ellos mismos o sus crías, que las enfermedades y garrapatas son causa de la forma de vida que tienen, ya que pocas personas hacen algo al respecto de manera humanitaria.
Los animales y los seres humanos somos iguales, en tanto somos seres vivos. No tendremos la misma inteligencia, pero sí los mismos derechos a tener una vida digna y no ser desechados como cualquier cosa. A través de mi proyecto busco hacer conciencia de las condiciones de vida de los perros y gatos que fueron obligados a vivir en la calle, ya sea por el acto inconsciente de una persona al abandonarlo o haber nacido en la calle.

